La tierra del camino cruje a tus pasos. Contrapuntea sostenido el
bastón en la mano derecha, a tramos en la izquierda. Marchas
andante, resuelto, alegre el ánimo.
Ilusiona ver hacerse el día, desaparecer paso a paso la oscuridad
de la madrugada, sentir el fresco mientras apunta el alba sus
claridades, sus delicadas rosas, sus tenues malvas, fugaces,
cambiantes.
Anádele en unos pasos nubes grises, franjas amarillas, anaranjadas
y rayos de luz blanca por el este. El verde seco de la
retama. El de las viejas encinas entre los campos dorados de mies
segada y de barchechos. El de un tupido cañaveral, como un oasis, en
primer término. El aroma del hinojo en las cunetas.
Paso a paso discurre el caminar, que es el vivir. Que es el soñar.
No conozco otra forma de la esperanza, de seguir en la briega. En la
lucha.
Un hombre camina en busca del sol.